De entrada esta el clásico garage donde procedemos a la primera introducción de la noche, la del automovil.
Una vez estacionados entramos a la respectiva habitación donde nos encontramos la sala que trata de darnos esa sensación de sentirnos como en casa.
En la mesa de centro tenemos el menu de alimentos para ponerte filoso,(aunque para ser sinceros, pues uno ya llega filoso) y de los preservativos. Hay que hacer un incapie en que todos los elementos con los que cuenta la habitación deben tener el logotipo del motel.
Posteriormente tenemos la cama donde vamos a dormir (ja como si eso fuera a suceder), chale aunque esta vez si la use para dormir, notese que hay espejos para sentirse con actores pornos.
Aqui tenemis la vista contraria de la cama
Posteriormente tenemos aqui la parte del baño para lo que se pueda llegar a necesitar.
No puede faltar la parte donde tenemos el jabón y demás accesorios para la limpieza personal, de donde surge la famosa frase hueles a rosa venus o eno de praviada, que últimamente se ha degenerado y se utiliza la frase (verdad Alfredo) hueles a ano de pravado.
Finalmente tenemos una vista general de las habitaciones del motel con el cerro de la silla de fondo
Aquí les dejo esta última postal, donde podemos observar el letro principal del motel, que nos remontara a aquellas obras de arte del cine nacional de la decada de los 80's como Lola la Trailera, a poco no les dio envidia.
5 comentarios:
Me cae que tengo puros cuates surrealistas.
Vaya hasta que alguien comenta.
Es que restringiste los comentarios a solo los que tienen un blog, checalo.
Esa imagen de la programacion televisiba esta algo explicita y eso de que nunca habias ido a uno mis huevos.
Haber wey, dije que nunca había ido a uno a dormir
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